10 agosto 2018

¿Por qué enseñar robótica en la escuela?

Por Martín Bergadá, director de Educación Tecnológica  

La robótica educativa está cada vez más presente en el sistema educativo formal, aplicada al desarrollo de conocimiento en un grupo amplio de asignaturas, incluidas las Ciencias, la Tecnología, la Ingeniería, las Matemáticas y el Arte (STEAM por sus siglas en inglés).

En una era donde los alumnos están rodeados de tecnología, existe bastante consenso en la comunidad pedagógica de que ofrece al docente herramientas para desarrollar la capacidad de aprendizaje y enseñanza.
Sin embargo, creo que a veces se pierde de vista la propuesta de valor más interesante de la robótica educativa, que es lograr que los niños puedan reflexionar sobre sus propias habilidades, sean conscientes de sus propias competencias y logren elaborar las mejores maneras de aprender.
La robótica educativa democratiza el acceso a los beneficios del aprendizaje basado en proyectos, alentando a los alumnos a desarrollar conceptos desde aprender algo nuevo, hasta la construcción de artefactos que tienen impacto en el mundo real.
No es que los niños aprenden por interactuar con un robot, sino por participar con sus pares en actividades que desencadenan procesos cognitivos que producen aprendizaje.
Los alumnos aprenden a construir y a codificar, desde ya, pero más importante todavía, aprenden a resolver problemas, a crear, a innovar y asumir perspectivas diferentes al tiempo que crean proyectos significativos para ellos y sus compañeros.
En esencia, la robótica educativa aleja a los estudiantes de la interacción solitaria con la pantalla de una computadora, una tablet o un celular, y los convierte en una comunidad socialmente activa creadora y creativa.
Y en este camino, desarrollan el pensamiento crítico y competencias de comunicación y colaboración, toda ellas habilidades esenciales para preparar a los jóvenes para el mundo fuera de las aulas.