Ideas para llevar el espíritu mundialista al interior de los equipos de trabajo

Por Dave Curran, co-fundador y COO de Love Mondays
Ritual de rituales, evento universal y pasional por excelencia, el Mundial de Fútbol atraviesa todas las idiosincrasias posibles. Llega junio y si es año mundialista, como este 2018, toda planificación debe repensarse y adecuarse a ese esquema. Escuelas, instituciones y empresas. Viajes, vacaciones, reuniones sociales y eventos en general. Todo gira en torno a esos 90 minutos si es la Selección Nacional la que lo disputa. En países como Argentina, hasta el más ¨ateo¨ futbolísticamente hablando tiene cuidado de pronunciarse en contra del evento.
Por la diferencia horaria con Rusia, sede de la Copa de la FIFA este año, la mayoría de los partidos se desarrollarán dentro del llamado ¨horario de oficina¨ (la franja entre las 8 y las 18 hs., por establecer un promedio). De cara a este escenario, en el ámbito laboral las empresas no pueden dejar de planificar acciones concretas. Además, comprobado el buen clima laboral que el evento futbolístico trae aparejado, el mismo puede ser aprovechado de la mejor manera posible para promover la integración al interior de los equipos de trabajo.
Es el Mundial una gran oportunidad para ello. Desde Love Mondays, plataforma en la que los profesionales evalúan a las empresas donde trabajan, pensamos algunas ideas para poder  llevarlo a la práctica.
Una idea es promover acciones colectivas, organizando la empresa para que todos vean juntos los partidos clave, como el de la Selección Nacional. Es en estos momentos donde todos dentro de la empresa juegan para el mismo equipo. No en vano siempre se acude a la frase ¨¡Ponete la camiseta!¨. Viene de allí, de encuentros como estos donde todos son parte de la misma tribu. Y ello promueve la integración.
En el marco de un encuentro como este, siempre es bueno observar otros aspectos y facetas de compañeros o jefes que uno no conoce. Es esa diversidad la que enriquece los valores dentro de un grupo humano.
El espíritu mundialista atraviesa a todos, independientemente de que se tenga simpatía o no por la Copa del Mundo e incluso por el fútbol. Lo bueno del carácter ¨universal¨ de este evento es que a través de determinadas conductas que uno ve en la cancha por parte de los jugadores trata de hacerlas análogas al interior de la empresa. Coloco a modo de ejemplo algunos casos que surgieron durante el Mundial 2014, en Brasil. Descubrir líderes indispensables (Messi), con espíritu de conducción frente a las adversidades (Mascherano) o con gran sentido del humor (Lavessi), por sólo nombrar algunos casos locales.

Es una buena oportunidad también para crear una cultura deportiva dentro de la empresa, por ejemplo, organizando campeonatos de fútbol. Esta actividad no solo fomenta la integración sino también que ayuda a consolidar una cultura organizacional saludable, ligada al deporte y que puede extenderse más allá del Mundial.
Más allá de quien será el próximo campeón de Rusia 2018, con este tipo de acciones y practicas al interior de los ambientes de trabajo, es posible tener resultados positivos a futuro. ¡Buen Mundial!

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