29 septiembre 2017

Las tiendas del futuro revolucionan la atención al cliente y las ventas

Goldman Sachs presentó suestudio The store of the future, un informe en el que defiende que el porvenir de las tiendas, tal y como las conocemos hoy, no peligra porque un 85% de las ventas globales siguen registrándose dentro de ellas. Tampoco parece que esta tendencia vaya a cambiar. Según asegura, esta cifra se mantendrá estable y se situará en un 70% durante los próximos cinco años.
De la misma forma que la tecnología facilita a las tiendas e-commerce conocer las preferencias de sus clientes en detalle, las tiendas del futuro buscan la forma de optimizar y registrar los movimientos de los compradores en los puntos de venta físicos con una precisión similar. Para conseguirlo necesitan recoger un gran volumen de datos y adaptar los puntos de venta integrando sensores, beacons, tecnología wifi, cartelería digital, audio y video analytics, mobiliario inteligente, cámaras con software de reconocimiento facial y soluciones de inteligencia artificial. “El retail no está muerto; solo está cambiando”, resume. Lo cierto es que el sector se encuentra explorando con una tecnología cada vez más sofisticada para responder a las necesidades de un cliente nuevo, altamente preparado dentro del mundo digital. En solo tres años, y según la consultora tecnológica Gartner, el 85% de las interacciones con los clientes estarán manejadas por sistemas de inteligencia artificial.
Un recorrido por los puntos de venta 3.0
Las tiendas big data podrán monitorizar el estado de ánimo de los clientes, su trayecto dentro de la tienda, la edad, género o la recurrencia en el punto de venta. Estos espacios integrarán estanterías inteligentes que proporcionarán información en tiempo real, facilitarán el inventario y permitirán una reposición más rápida del producto. La tecnología aplicada al retail ayudará a conocer los puntos más rentables de la tienda porque la superficie comercial estará preparada para recoger datos en el interior y exterior del comercio.
Además, se podrán cruzar los datos de caja para saber cuánto ha gastado un cliente, conocer cómo ha pagado o cuáles son las prendas habituales en su armario. En los probadores de estos nuevos comercios del futuro, los espejos detectarán qué artículos interesan al cliente y el vendedor podrá consultar dónde localizar el producto en la tienda. Todo indica que, a medio plazo, el minorista del futuro estará habituado a trabajar con la tecnología big data como una herramienta comercial que le ayudará a conocer a su cliente, dirigir sus estrategias, minimizar el riesgo de error y crear campañas de marketing exitosas. Según concluye este estudio, “la tecnología ha llegado para complementar y situar en un nuevo nivel a la tienda del futuro y, en ningún caso, ha venido para reemplazarla”.