07 junio 2017

¿Qué dicen los profesionales sobre sus jefes cuando los evalúan confidencialmente?

Enterate de las actitudes que los trabajadores valoran en sus líderes para que tu gestión sea más eficiente y exitosa

Saber qué se espera de uno en el trabajo es importante para que el desempeño sea el mejor posible. Por eso, para quienes son jefes, conocer las opiniones reales de sus colaboradores puede ser muy útil. Sin embargo, esto no es fácil de lograr porque, en general, el empleado suele ser muy cuidadoso a la hora de expresar una opinión en encuestas internas, por ejemplo.
Love Mondays, plataforma donde los profesionales evalúan a las empresas en las que trabajan de manera confidencial y que brinda acceso a rangos de salarios, da a conocer la opinión real de los colaboradores sobre sus jefes.

Las ideas que más aparecen en Love Mondays indican que si se quiere ser un buen líder se requiere desarrollar las siguientes actitudes:

1. Estimular el desarrollo de los empleados: el jefe ideal está al tanto del desempeño de sus colaboradores, conoce sus fortalezas y debilidades y estimula su desarrollo profesional a través de feedbacks constructivos y capacitaciones acordes a sus necesidades. Además de esto, el buen jefe sabe darle a cada uno el desafío adecuado, que no sea ni demasiado bajo ni demasiado alto. No dar lugar a la autonomía – que es mucho más que delegar - lleva a que el equipo sea excesivamente dependiente del jefe y no pueda desarrollar estrategias que podrían ser innovadoras y eficientes.

2. Desarrollar un buen vínculo: la relación con los colaboradores debe ser cordial y positiva, de modo tal que estos se sientan libres y confiados para compartir con el jefe sus dudas, sus inquietudes y sus ideas sabiendo que serán bien recibidas. Este buen trato debe mantenerse incluso en los momentos de tensión, cuando hace falta señalar un error y corregirlo, para que siempre la relación sea profesional y la crítica, constructiva. Una queja muy común entre los empleados es que siempre se señalan los errores y nunca los logros. Para evitar esto, hay que estar atentos a realizar un reconocimiento público cada vez que corresponda y valorar sus logros, por pequeños que sean.

3. Estar abierto a las propuestas: ser receptivo ante nuevas propuestas, encontrar tiempo para escuchar a los colaboradores fuera de la agenda preestablecida y dar realmente cabida a las ideas que sean interesantes es fundamental. También es importante explicar por qué algunas de estas ideas tal vez no son viables, yendo mucho más allá de un “no” como respuesta. Fomentar que los colaboradores hagan propuestas de mejora es incluso, ir un paso más allá como líder.

4. Fomentar el buen clima de trabajo: los beneficios otorgados por la empresa o acordados internamente deben cumplirse y sostenerse para que los trabajadores tengan un buen nivel de satisfacción en el trabajo. Por eso, el jefe debe estar atento a que si se pactaron horarios flexibles, jornadas de home office o bonos, estos se hagan efectivos.

En cambio, si el jefe tiene poco claras sus metas, es difícil que el equipo pueda alcanzar las suyas o dar lo mejor de sí y esto repercute en el clima laboral. Por otro lado, si el jefe no cuenta con experiencia técnica o de gestión también resulta complicado para los colaboradores. La desorganización también es vista por los empleados como una gran desventaja, ya que esperan que el jefe sea quien ordene y organice las estrategias a llevar a cabo. Si no es así, el equipo se encuentra perdido y no logra dar lo mejor de sí.