09 enero 2017

Vacaciones ¿cómo desconectar cuando trabajás por tu cuenta?

Definir prioridades, planificar los proyectos y tener en claro los plazos de entrega, es la garantía para poder disfrutar de un merecido descanso.

Llega la época de vacaciones y es el momento de recargar energías. Si bien para todos es un momento para cortar con la rutina, siendo un emprendedor o freelancer es probable que necesites tener en cuenta algunos aspectos que te ayudarán a planificar todo sin estresarte. 
Aprovechar las vacaciones al máximo no significa aislarse completamente del mundo exterior, pero sí tener en claro que esos días son para relajarte. Lo importante es hacer que valga la pena el haberse tomado vacaciones, en donde el propósito final es disfrutar. 
Guillermo Bracciaforte, COO y Co-Fundador de Workana, la primera red de trabajo independiente de Latinoamérica, afirma que “desconectarte de tu trabajo diario te va a permitir ver con otra perspectiva tu negocio. Siendo un trabajador autónomo, en cierta forma, tu cabeza nunca para de pensar en tu propia empresa y en cómo hacerla crecer. Durante tus días de descanso, si caes en la tentación de seguir pensando en tus proyectos y en tu emprendimiento, probablemente analices todo con otros ojos y hasta puedas tener nuevos puntos de vista”. 
Un punto esencial a considerar es comunicárselo a tus clientes con bastante anticipación, 20 días por lo menos, mencionando fechas de ida y de regreso y aprovechando las semanas previas a tu partida para dejar las tareas organizadas y anticipar posibles gestiones. Podés dejarles tus datos de contacto ante cualquier eventualidad y, si es necesario, reunirte con ellos para revisar el status de los proyectos y definir acciones necesarias que eviten retrasos o complicaciones durante tu ausencia. 
Si elegís estar pendiente del trabajo, incluso a la distancia, recordá llevar todo lo necesario para poder estar al día: laptop, pendrives, USB 3G, claves de acceso, adaptadores y cualquier otro accesorio que pudieras requerir. De lo contrario, con un smartphone que te permita chequear e-mails y solucionar temas urgentes estarías cubierto. Una buena idea puede ser chequear e-mails en el mismo horario cada dos o tres días.
Definir prioridades y tener en claro proyectos y plazos de entrega, es la garantía para no tener un dolor de cabeza a tu regreso. Podés tratar de adelantar trabajo en las semanas previas a tus vacaciones, o incluso dejar tareas menos relevantes para la vuelta, siempre que no tengan impacto directo en algún proyecto. Lo importante es dejar todo lo más ordenado posible para poder relajarte durante las vacaciones y asegurarte una llegada a casa más liviana.