17 abril 2016

Aló, Suecia | Para estar más cerca del país nórdico hablando con un voluntario

¿Aló, Suecia?: es el curioso número de teléfono que te permite llamar a un sueco aleatoriamente y preguntarle lo que quieras


"La primera llamada que recibí hoy fue de un estudiante nepalí en Finlandia", cuenta Jacob, un sueco de 29 años, a BBC Mundo.
"Me preguntó qué estaba desayunando".
Jacob es uno de los voluntarios de la iniciativa que acaba de lanzar la Asociación Turística de Suecia para conmemorar los 250 años de la Ley de Libertad de Impresión, promulgada en 1766.
Con ello, Suecia se convirtió en el primer país en abolir la censura y garantizar la libertad de prensa en su Constitución.
Para celebrarlo, el organismo— basado también en voluntarios y cuyos fondos provienen de la membresía que pagan sus miembros— habilitó este miércoles un número de teléfono, "el teléfono sueco".
Así, cualquiera que marque el +46 771793336 se encontrará al otro lado de la línea a un ciudadano sueco, y podrá preguntarle sobre el tema que desee, desde la mayor banalidad a la cuestión más profunda.

"La Suecia genuina"

Los suecos que contestan al teléfono bajaron antes una aplicación a sus celulares y las llamadas les son desviadas de forma aleatoria.
Así, aunque lo que ocurra quedará entre quien llame y quien conteste, la intención es promover Suecia en el extranjero a través de sus ciudadanos y no sus operadores turísticos.
"Queremos mostrar a la Suecia única y genuina, un país que merece la pena visitar, en el que existe el derecho a vagar, que cuenta con un turismo sostenible y con una rica herencia cultural", explicó Magnus Ling, el director de la asociación sin fines de lucro, a través de un comunicado.
"Y también queremos promover el orgullo y el conocimiento sobre Suecia, tanto a nivel nacional como internacional".
Los más de 4.000 voluntarios que se inscribieron en la iniciativa no recibieron ninguna instrucción sobre cómo contestar a las llamadas.
"Es como cuando los suecos viajan por el mundo. No sabes con quién vas a hablar o qué van a decir", señaló Ling.
Gustav, un sueco de 31 años de Gotemburgo, supo de la iniciativa por los medios.
"Lo leí en el periódico local y me pareció divertido, así que me inscribí", le dice a BBC Mundo.
Desde entonces le preguntaron si todos los suecos son rubios con ojos azules, si es verdad que en su país dejan a los niños a merced de las bajas temperaturas para que se aclimaten, pero también si Suecia es el paraíso que dicen que es.