01 febrero 2016

Todo se trata de tener una mentalidad digital

Tener una mentalidad digital se impuso en el mundo de la innovación como objeto de deseo personal. Ya no se trata de entender las nuevas tendencias digitales, ni siquiera de anticiparlas. Hace falta sentirlas, pensar como ellas y -más aún- vivir de acuerdo con ellas. 
El emprendedor sueco Per Håkansson personifica esta tendencia como nadie. Fundador de varias empresas digitales, viaja con frecuencia, vive siempre en departamentos alquilados por Airbnb, y todas sus pertenencias caben en un bolso mediano. Asegura que para vivir de acuerdo con los nuevos estándares digitales es mejor usar los servicios en la nube que necesita, cuando los necesita, en vez de acumular objetos y quedar obligado a velar por ellos. Pasar de la obsesión por tener a la facilidad de acceder. En sus palabras, está experimentando "cómo recodificarse a sí mismo para vivir en un mundo móvil, cambiante y nómade".
El antecesor inmediato de la idea de mentalidad digital fue el concepto de digital first. Se trata de desarrollar cualquier idea, desde el comienzo, bajo las reglas del entorno digital. No importa si se trata de un nuevo negocio, el diseño de una campaña de publicidad o la comunicación de un producto, un artista o un candidato. Lo importante es aplicar la mentalidad digital a las ideas y también a la acción.
"Es mucho más rápido hacer que pensar", sostiene Håkansson.
La idea de que todos podemos tener una mentalidad digital se relaciona con el hecho de que desarrollar software es cada vez más accesible, incluso para personas sin entrenamiento específico.
Un ejemplo de ello es If This Then That (si esto, luego aquello), un servicio web que permite conectar distintas aplicaciones digitales y objetos para hacerlos funcionar en conjunto, desde programar la cafetera para que se encienda apenas suena nuestro despertador o recibir una alerta en un negocio cuando entra un cliente con muchos seguidores en Twitter. De estas múltiples combinaciones surgen nuevas ideas que de inmediato se convierten en prototipos.
La velocidad es un elemento central de la mentalidad digital. En los cursos de Hyper Island se proponen consignas como inventar la mayor cantidad de start ups posibles en siete minutos. Hay tan poco tiempo que los participantes se suelen sentar en el piso, en el lugar donde estén, para no demorarse en buscar una mesa.
"Es una forma de evitar adrede la perfección", explica Mathias Jakobsen, uno de los profesores. "En la mayoría de las organizaciones cuando surge una idea se la discute, se hace un plan, después un focus group, y así pasan seis meses. Pero para ese momento el mundo ya cambió. Entonces hubiera sido mejor probar más rápido, aunque la idea no estuviera muy refinada. Lo mismo se aplica al conocimiento en general: no importa tanto lo que sabés, sino cuán rápido podés aprender. Hay que aprender a aprender más rápido", sostiene.
La búsqueda de facilitar las interacciones están en la base de la mentalidad digital. Los promotores de estas ideas hablan de "eliminar fricciones".
"Los problemas pueden ser algo positivo. Te motivan a resolverlos. En cambio, las fricciones son pequeños obstáculos que se meten en el medio y entorpecen tu vida", explica Håkansson.
En su caso personal, despachar valijas cada vez que viajaba era una fricción y por eso decidió llevar sólo un bolso de mano. Como agrega Jakobsen, "la mejor manera de ganar un millón de dólares es encontrar una fricción que padecen un millón de personas y resolverla".
Para Tim Lucas -antropólogo consultor en aceleración digital y también miembro de Hyper Island-,  "Hoy necesitamos escuchar mejor. La comunicación pasó a ser dialéctica porque la usamos para resolver problemas con el otro, para ponernos en sus zapatos. Las organizaciones necesitan ser empáticas antes de intentar resolver los problemas de las personas: ésa es otra de las características de una mentalidad digital." 
Para Håkansson. "Los miedos que tenemos para expresarnos, como el temor a perder un cliente, perder un trabajo o que nos roben una idea, nos impiden crear relaciones colaborativas y creativas como las que permite la era digital."