01 junio 2015

Datos que pueden hacer que el mundo sea más seguro

Por Alexandre Paiva
Director de seguridad de NICE Systems


Cuando la economía está mal, la tendencia es que el número de demandas populares aumente, en busca de otros tipos de empleo y servicios de mayor calidad. Esto se aplica a cualquier país. En este escenario, es muy común ocurrir manifestaciones en las grandes ciudades, que puede ser tranquilas en su origen, pero también pueden generar algunos incidentes en la multitud, como hurtos, agresiones físicas e incluso situaciones más graves de violencia, como los atentados.

Por lo tanto, los gobiernos y las empresas han invertido en soluciones de seguridad cada vez más analíticas. Con el concepto de Big Data más difundido, crece la búsqueda de herramientas que puedan cruzar datos estructurados y no estructurados para actuar de forma preventiva. La idea es anticiparse a los acontecimientos y, a través de múltiples canales como las redes sociales y las imágenes de vídeo, evitar que cualquier acción malintencionada se materialice.

Actualmente, varias compañías multinacionales trabajan con el desarrollo de soluciones de software que integran la información de todos los sistemas de una empresa, agencia gubernamental o municipio que adopte el modelo de ciudad segura. Con este tipo de herramienta, puede reunirse en una sola plataforma los datos procedentes de cámaras de video, sensores, sistema de comunicación interna y externa, medios sociales, entre otros, para identificar potenciales situaciones de riesgo. De este modo, las instituciones pueden capturar, analizar y aprovechar una gran cantidad de datos para anticipar, gestionar y mitigar los riesgos de seguridad y protección, lo que mejora las operaciones y hace del mundo un lugar más seguro.

Mediante la incorporación de la inteligencia web, las ofertas de seguridad proporcionan información valiosa para ayudar a las empresas ya los gobiernos a tomar las mejores decisiones en el momento adecuado, ya sea en un evento importante, en el sistema de transporte público, en un aeropuerto, en los hospitales, en el centro de una gran ciudad o en el entorno corporativo.

Además de gestionar e investigar los incidentes, este tipo de solución, que por lo general aprovecha toda la infraestructura existente, aumenta la eficiencia operativa y ayuda a reducir los costos, lo que es una preocupación recurrente de las instituciones públicas y privadas. Qué quieres decir? Si ocurre un accidente en una gran carretera, por ejemplo, la herramienta de seguridad analítica puede identificar, de manera precisa, lo que está pasando, donde está pasando y cómo actuar para orientar a los equipos de bomberos, la policía, el tráfico y los equipos médicos. De este modo, se puede evitar el desplazamiento innecesario de profesionales que pueden, al mismo tiempo, actuar en otras situaciones de emergencia.

Otra característica de este tipo de solución es ayudar en la movilidad urbana. Con el sistema de video vigilancia, la entidad responsable de la ingeniería de tráfico de un municipio puede identificar, en tiempo real, los lugares críticos o que pueden generar enormes atascos de tráfico, actuando antes de que haya una situación de caos.

Por estas y muchas otras ventajas, la tendencia es hacer crecer la búsqueda por soluciones de análisis en tiempo real. Según IDC, los sectores de Big Data y Análisis deben dar cuenta de 125 mil millones de dólares durante el año. Se resaltarán proyectos de Big Data con soluciones de analytics rich-media (imagen, audio y video).

Cada vez más, estas herramientas de seguridad añadirán nuevas características para hacer la gestión y prevención de incidentes más eficaz. Hoy en día, hay soluciones que pueden identificar y rastrear personas en cuestión de minutos ayudando en investigaciones judiciales, en la búsqueda de un niño o un paciente perdido, en la localización del propietario de un equipaje abandonado en un aeropuerto o en un estadio de fútbol.

El principal objetivo de estas soluciones es ofrecer una visión operativa unificada y holística, con la exhibición intuitiva de datos obtenidos a través de múltiples canales, para asegurar a las instituciones públicas y privadas la capacidad de tomar mejores decisiones, ya sea antes, durante o después de un episodio, de acuerdo con los procedimientos de seguridad predefinidos.