27 mayo 2015

No tengas más reuniones


Con cronómetro puesto en cuenta regresiva y a la vista de todos; en ronda y de pie por sólo diez minutos; en la terraza del edificio; caminando por la calle; descalzos sobre el césped sintético de la sala; con una mesa de vidrio donde se puedan hacer anotaciones y aplicando técnicas específicas como las del check-in/check-out; la teoría de las dos pizzas o la de los dos pies; la dinámica conocida como Mad Sad Glad (enojado, triste, contento) y recursos tan olvidados como tocar el hombro al compañero que está sentado enfrente para invitarlo a unirse al grupo en lugar de enviarle un mail con el odiado y a secas: reunión. 

"Nada peor que eso" -arremete Pablo Tortorella, agile coach de equipos de trabajo, docente y socio de Kleer-. Hay que dejar de alimentar al monstruo del correo electrónico. Y si la convocatoria es por mail, jamás pueden faltar un título claro y descriptivo, un calendario, una agenda y un temario. 

Es obvio, pero se olvida con frecuencia. Y algo más nuevo que es la participación voluntaria, en donde si no hay interés o el invitado cree no tener nada que aportar, es mejor que se levante y se vaya con sus dos pies a otro lado. Ser genuino, sobre todo en la Generación Y, siempre es bien visto.


Fuente lanacion.com