05 marzo 2015

'Cortenla', un documental sobre call centers


Alejandro Cohen, director de "Cortenla", documental del grupo cinematográfico Ojo Obrero que bucea con destellos de humor en las perturbadoras condiciones laborales que imponen los call centers a sus empleados, aseguró que "del otro lado de la línea se esconde un universo complejo, terrible, de mucho dolor pero también muchísima locura".

"Los call centers son el paroxismo de la globalización", afirmó Cohen a Télam a modo de premisa central de este documental que se estrena mañana y que, en clave cómica, apuesta a distintos lenguajes narrativos para denunciar abusos de un sistema de trabajo precarizado.

En esencia, el filme propone un retrato integral de este formato de empleo que, por lo general, apunta a los candidatos más jóvenes y ofrece condiciones insalubres, precarizadas y de superexplotación.

"El germen de esta película fue una noche de insomnio y catarsis con Fabián Cristóbal, coguionista. Ambos habíamos trabajado en distintos call centers y nos pusimos a compartir recuerdos cargados del sinsentido y la ridiculez a los que nos tiene habituado este sistema", señaló Cohen.

Y por "sinsentido" el director explicó que su trabajo consistía en activar y recargar celulares para Estados Unidos, mientras que el de su compañero implicaba atender desde Buenos Aires un delivery de pizza para un local en España.

"¿Por qué no hay un español atendiendo el teléfono desde esa pizzería? Porque le tenés que pagar en euros. Entonces, es más barato hacer esa triangulación loca y pagarle a un tipo en pesos argentinos. Es muy triste", indicó el realizador del filme que también escribió junto a Cristobal y Alejandro Rath.

Y aquella charla germinal, que duró hasta altas horas de la madrugada, incluyó un relicario de anécdotas que mezclaban el humor con la alienación, el delirio con el dolor y la bronca con la necesidad.

"Nos dimos cuenta del potencial que había en el tema y nos largamos a hacer una película" afirmó Alejandro, y se puso a reunir material para este documental que empezaría junto al Ojo Obrero, una agrupación de cine militante.

"Tanto por nuestras vivencias, como por nuestras inquietudes en lo cinematográfico, encaramos una obra de contenido político, pero con ganas de redefinir los límites que siempre pareciera imponer el cine militante", continuó.

Y es por eso que "Córtenla" está narrado desde la experimentación, el humor, la historieta: "No queríamos hacer una película que fuera una denuncia a la explotación laboral de la juventud y que fuera un plomo que la juventud no fuera a ver".

Así es que, además de los testimonios de trabajadores de distintos call centers -hábilmente encadenados como si fuera una única y larga charla telefónica-, se suma una sitcom que recrea el primer día de un empleado junto a su entusiasta coordinador -que irrita- y un pantallazo histórico del tema a través de una historieta animada de Ernán Cirianni.

Como contrapartida, la cámara también se mete en conferencias empresariales del sector donde gerentes y altos cargos de las compañías presentan ponencias sobre cómo implementar políticas que el director define "de miseria y precariedad".

"Es un ambiente muy opresivo y, a la vez, está organizado para hacerte sentir que estás en el viaje de Egresados de 5to año. Te hacen creer que es un ambiente juvenil, fresco y, en realidad, están todos con trastornos psicológicos. Es muy común tomarte los treinta segundos que te dan para ir al baño y encontrarte con gente llorando", comentó Cohen.

"Y lo peor -siguió- es que hay mucha gente que sale del secundario, entra en estos trabajos y piensa que el mundo laboral es así: que te arruinan la cabeza, no tener derechos, ganar muy poca plata, que te basureen y no poder -ni siquiera- ir al baño".

Por último, consultado sobre la importancia de este documental para el Ojo Obrero, Cohen celebró que "Córtenla" es "una de las primeras películas de la agrupación que conquistó recursos del Estado para poder hacer cine".

"Cuando conseguimos apoyo del Incaa para hacerla, fue porque todo el subsuelo de documentalistas nos organizamos y conseguimos que se democraticen los fondos para que los realizadores independientes y de bajo presupuesto pudiéramos contar nuestras historias", concluyó.