05 diciembre 2012

Creativo no se nace, se hace

Por qué hablar de creatividad en este espacio de elcontact.com? Porque de la creatividad depende la forma de gestionar. El modo de resolver. La manera de encontrar la mejor solución ante una situación. "Creativo no se nace, se hace" es el título del artículo que Guillermo Jaim Etcheverry escribió para LA NACION y del cual destaco a continuación algunas afirmaciones contundentes:



"La creatividad es conectar lo disperso", afirmaba Steve Jobs.
"Ocupen su cabeza con los hechos más diferentes provenientes de los campos más diversos -dijo en una oportunidad el escritor Ray Bradbury a un grupo de estudiantes-. Luego sólo deben estar alertas al momento en que un cierto número de ellos esté por chocar con otros". Sostuvo que si las personas no están educadas, nada les importará. Deben almacenar algo en su interior para que las metáforas circulen por él y choquen entre sí, generando nuevas metáforas que desafíen el orden establecido.
Crear supone, pues, la acumulación previa de "materias primas" para poder hacerlo. Aquí es donde entra la educación, ya que no hay creación en el vacío de conocimientos. En estos tiempos, cuando hasta parecería que educar es oponerse a la creatividad, se olvida que para poder lanzarse a la aventura de la creación original, es preciso construir un saber interior, una experiencia propios. El matemático Henri Poincaré describía así el proceso de formulación de un concepto complejo: "Las ideas se presentaban desordenadamente. Percibía que colisionaban unas con otras hasta que algunas encajaban y conformaban una combinación estable".
Debemos aumentar de manera permanente nuestro capital de recursos acumulando los más distintos materiales. Como señala Popova, la creatividad es como un juego de Lego. Si sólo tenemos bloques de igual forma, tamaño y color, lo que construiremos será uniforme y poco interesante. Pero si nos equipamos con una gran bolsa de piezas de distintos tamaños, colores y formas, la posibilidad de crear se multiplicará. Quien observe el proceso desde el exterior se deslumbrará por la originalidad de lo creado pero nosotros, con sólo mirar nuestro equipaje interior, sabremos de dónde surgió.
La creatividad se construye sobre todo lo que recolectamos en el transcurso de nuestra experiencia vital. La originalidad reside en el modo en que logramos combinar esos fragmentos de conocimiento, habilidad y percepción para hacer surgir nuevas maneras de ver la realidad. Esa necesidad de vincular lo diverso justifica la importancia de estimular la curiosidad innata por lo que nos rodea por medio de la educación que, además, nos ayuda a incorporar los materiales imprescindibles para generar toda creación.