28 julio 2009

Saber delegar

Después de elegir a la persona correcta e idónea para realizar la tarea a delegar, hay tres cosas importantes que recordar:

1) Tomarse el tiempo necesario para explicar y entrenar al otro en los resultados que se desean conseguir. La clave es el tiempo y la explicación. Muchas veces delegamos cuando estamos totalmente agotados o excedidos, entonces en lugar de delgar nos sacamos un peso de encima y lo tiramos literalmente encima de otro.

2) La segunda es dar libertad. Una vez que se ha explicado a la persona y que se ponen a su disposición las herramientas y recursos para lograr lo que se ha delegado, se necesita dejar que el otro llegue a ese resultado del modo en que él sabe. Que lo haga del modo en que se sienta más cómodo, en que sea más creativo.

3) La tercera es revisar. Controlar los resultados es responsabilidad de quien delegó. Controlar es monitorear y asegurarse de que se avanza efectivamente hacia el logro del resultado esperado. Controlar es un modo de prevenir las excusas, porque lo importante es obtener resultados.

Leído en el Newsletter CoCrear