El call center, es la usina de la que surgen los primeros contactos con los usuarios del producto o servicio. Un teleoperador, un supervisor, el gerente de un call center, tiene más contacto cotidiano con la “sensación percibida” de los clientes, que un gerente de producto o de marketing.
Los problemas con los que se enfrenta un teleoperador en línea son tan complejos, que su supervisor y aún más el gerente del call center, no pueden comprender todo lo que está sucediendo. Por lo tanto, se ven obligados a delegar, a dar un poder de decisión que en una dinámica más estable, o en otro sector de la empresa, sería impensado."Una persona que se siente autónoma puede rendir más, pero necesita desarrollar un “criterio” para tomar decisiones. "







